SANARNOS DESDE LA PROFUNDIDAD DE NUESTRO SER
Un déficit de alguno o de varios de los nutrientes mas esenciales, puede desencadenar en nuestro organismo cansancio, falta de energía, desánimo, depresión, alteraciones del sistema inmunológico, desequilibrios digestivos y nerviosos, acentuar los miedos, las fobias, la ansiedad, y abrir así las puertas a la aparición de múltiples enfermedades, que en realidad son una: la enfermedad. Estos desequilibrios, pueden sumergirnos en un temporal o permanente malestar sin que sepamos o podamos conocer en muchas ocasiones el origen de toda esta trama sintomática. Estas situaciones pueden reafirmar en nosotros la incertidumbre, la incapacidad y la impotencia, alimentando pensamientos recurrentes de pesimismo, que nos impiden enfrentarnos a las experiencias, y a acometer transformaciones enriquecedoras para nuestra vida; de ahí la vital importancia de nutrirnos de alimentos llenos de vida, bañados por el sol, cultivados con respeto a la tierra, con amor en suma.
DESPLEGAR NUESTRO PODER INTERIOR (I)La vida, la salud, y el bienestar en nuestras manos… Cada vez es mayor el número de personas que están adquiriendo conciencia de la vital importancia que tiene disfrutar de una buena salud y un verdadero bienestar. Pero no es menos cierto que esa preocupación se manifiesta en muchas ocasiones de manera insuficiente o inadecuada, con excesivas concesiones a la superficialidad, a la apariencia física y estética -eso que se ha dado en llamar culto a la imagen-, en detrimento de nuestro verdadero equilibrio y ser interior. Muchas enfermedades con significativa prevalencia actual son conocidas por sus manifestaciones sintomáticas, pero no por sus causas originales: la pelagra, el beriberi, o el escorbuto -bien conocidos históricamente- son desencadenados por déficits y carencias nutricionales, que una vez subsanadas, remiten y se curan rápidamente; de igual manera, hoy un sin numero de desequilibrios físicos, psíquicos y emocionales poseen una clarísima componente nutricional, que responden muy bien a la administración de complementos vitamínicos, minerales, enzimáticos, etc. ... La Gran Invocación La Gran Invocación es una oración que la escritora Alice Bailey (1880-1949) afirmó haber recibido, en 1945, para ser entregado a la humanidad. Ha sido traducido a más de setenta y cinco idiomas. |











