PALABRAS Y NOMBRES
Las palabras y nombres en cada idioma nos sirven para entendernos unos a otros y sobre todo para explicar y explicarnos la vida y nuestras vivencias. Esto hace que la interpretación y significado de cada palabra y como nombramos a las cosas tenga una gran importancia.
Debido a nuestros propios conceptos y a lo que entendemos al oírlas o leerlas, hay en nuestros días palabras que han caído en desgracia y son discutidas y rechazadas, otras simplemente no las entendemos en sus diferentes significados o implicaciones.
Las palabras que quiero explicar como yo las entiendo son: Vida, Amor y Dios, todas ellas en su escritura con mayúscula.
Generalmente lo que entendemos al oírlas o leerlas son sus conceptos o significados dentro de la dualidad de nuestra existencia y no sus conceptos o significado en la realidad o unidad de todo.
Vida, Amor y Dios en su propia definición muestran conceptos de algo absoluto, eterno e infinito, por ello son difícilmente entendibles. Pudiendo solamente intentar definir, analizar o acercarnos a su entendimiento, puesto que nuestra integración con ellas nos llevaría a ser el propio entendimiento de ellas.
BRINDIS POR LA VERDADLa cena de fin de año del círculo interreligioso fue frugal, pero no faltó una copa. Antes del brindis, la consabida broma: ¿Alguna de las denominaciones asistentes tiene prohibido el vino y necesita brindar con té? En latín le llamamos aqua vitae, dice el franciscano. Y en el lenguaje de los sutras, “agua de sabiduría” (en japonés, hanya-tô), dice el monje del Zen. Pues brindemos por el año próximo, para saborear sapientia, concluyó el jesuita murciano alzando la copa. A propósito de saborear, la Verdad (¡con mayúscula!), que es Una, no se explica, sino se saborea. Las “verdades” (¡con minúscula!), que son muchas, intentamos explicarlas e interpretarlas y por eso nos dividen. SANARNOS DESDE LA PROFUNDIDAD DE NUESTRO SERUn déficit de alguno o de varios de los nutrientes mas esenciales, puede desencadenar en nuestro organismo cansancio, falta de energía, desánimo, depresión, alteraciones del sistema inmunológico, desequilibrios digestivos y nerviosos, acentuar los miedos, las fobias, la ansiedad, y abrir así las puertas a la aparición de múltiples enfermedades, que en realidad son una: la enfermedad. Estos desequilibrios, pueden sumergirnos en un temporal o permanente malestar sin que sepamos o podamos conocer en muchas ocasiones el origen de toda esta trama sintomática. Estas situaciones pueden reafirmar en nosotros la incertidumbre, la incapacidad y la impotencia, alimentando pensamientos recurrentes de pesimismo, que nos impiden enfrentarnos a las experiencias, y a acometer transformaciones enriquecedoras para nuestra vida; de ahí la vital importancia de nutrirnos de alimentos llenos de vida, bañados por el sol, cultivados con respeto a la tierra, con amor en suma. |











